Dicen que el hombre nace libre. Que posee voluntad propia y tiene la inteligencia para decidir sobre su vida. Dicen… Aunque a lo largo del desarrollo histórico humano, la experiencia demuestra que aquella libertad no se presenta de manera continúa. La esclavitud es una categoría que aparece como contraria a la voluntad del hombre y que se presenta como un oscurecimiento de su inteligencia.
Esclavitud de pueblos contra pueblos, de razas, de géneros, y de ideas. La supresión de la libertad no sólo se da físicamente, pues en el ámbito de los deseos, las necesidades y las ideas, el hombre puede volverse esclavo mental, psicológica y moralmente.
Los sacerdotes de las antiguas culturas precolombinas aprovechaban la escultura para elaborar figuras antropomorfas o especimenes animalescos que generaban miedo en el poblador común, que ante la ignorancia y el temor al castigo, la muerte y la ira del dios-figura se sujetaba psicológica y físicamente ante el sacerdote.
Pues el temor del hombre ante lo desconocido puede aprovecharse para esclavizarlo y, como en el caso de la quema de brujas puritanas, llevarlo a seguir un orden moral que suprime su libertad mediante métodos coercitivos que generan miedo y horror.
No quiere decir que el hombre se encuentre esclavo de todas las ideas. El hombre se vuelve esclavo cuando aquella idea, aquel método, o aquel objeto impide al hombre manifestar su voluntad y oscurece su inteligencia, a través del miedo o el aprovechamiento de una necesidad.
El nazismo utilizó el miedo y el horror para difundir su ideología e iniciar una dominación. Joseph Goebbels, ministro de propaganda del régimen, supo utilizar los métodos propagandísticos para inculcar al pueblo alemán una idea de revanchismo ante la humillación de la Gran Guerra.
Bien dicen los publicistas que para poder ofrecer un producto y conseguir la venta es necesario saber la necesidad, e influir en ella. Pero, para aumentar la demanda hay que aumentar la necesidad y cuando no existe hay que crearla. La deformación y la inmoralidad de este concepto llevan a que una publicidad pensada solo en la venta, y no en la satisfacción, genere clientes dependientes, o esclavos del consumo.
Se generan los vicios, como la ludopatía, la adicción a drogas y alcohol, el tabaquismo… Pero en el siglo XXI aparecen nuevos, como la noticia de que una adolescente de California gastó más de $1500 enviando más de 14 mil mensajes de texto. En este siglo la esclavitud física puede decirse casi suprimida, pero nuevas formas de esclavitud empiezan a surgir. ¿Qué cree que nos esclaviza?

